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Dejo resumen del pensamiento de Rousseau adaptado para la PAU de Madrid:

Rousseau

(pincha en el nombre)

El Mal del Cerebro:

Genial documental llevado a cabo por Antonio Martínez Ron, ganador del premio Bitácoras 2011 al mejor blog de divulgación científica: Fogonazos. Se ha ido presentando en el periódico digital lainformacion.com. Se puede ver completo en la siguiente dirección: El Mal del Cerebro.

Nuestro cerebro es la máquina más compleja que existe, pero las condiciones de vida actuales están poniendo al límite su duración y resistencia. Cada vez vivimos más años, con lo que aumentan los trastornos motores y enfermedades neurodegenerativas. ¿Lograremos extender su vida útil? ¿Atajaremos sus principales enfermedades gracias a la tecnología? La búsqueda de estas respuestas nos conduce hacia el cerebro del siglo XXI.

“El mal del cerebro” es un documental de tres partes, dirigido por Antonio Martínez Ron, en el que, coincidiendo con el año de la Neurociencia en España, revisaremos las principales investigaciones para tratar las enfermedades del cerebro y mejorar el rendimiento mental.

Cuelgo, de momento, las dos primeras partes que están en youtube:

En la primera parte, “Cerebros reparados”, asistiremos a una operación de implante de electrodos para recuperar la movilidad y eliminar el temblor compulsivo de los pacientes de Parkinson. También conoceremos las últimas tecnologías que permiten reemplazar miembros amputados por dispositivos biónicos o mover objetos con el pensamiento:

En la segunda parte, “En busca de la memoria”, conoceremos las investigaciones que tratan de detectar las demencias precozmente, frenar el deterioro cognitivo e incluso retener nuestros recuerdos por más tiempo:

La tercera parte, dedicado a los trastornos de la mente:

Un ensayo de la filósofa Martha Nussbaum y expertos españoles alertan del peligroso arrinconamiento de las humanidades en favor de una educación mercantilista.

JESÚS MIGUEL MARCOS Madrid 28/11/2010  En Público.es

Seguro que recuerdan aquel chiste de un ingeniero, un físico y un informático que se quedan tirados en una autopista. Los dos primeros se enzarzan en una discusión sobre si hay que revisar la correa de distribución o la temperatura del radiador. El informático, mirándoles con cierta incredulidad, concluye con esta pregunta: ¿Y si salimos y volvemos a entrar? Da risa, pero es probable que su sugerencia sea incluso más práctica que la que hubiera ofrecido un filósofo. Por ejemplo: ¿Qué premisas podemos establecer para construir argumentos válidos que nos encaminen a una solución a nuestro problema en la autopista?

“¿Cómo se nos ha ocurrido meter a este en el coche?”, dirían los otros tres, pensando con razón que las elucubraciones del filósofo podían abrir sus mentes, pero de ningún modo iban a arrancar el vehículo.

Que un chiste cuente que lo que no tiene un valor práctico inmediato no tiene valor nos hace reír, pero cuando se hace realidad se puede transformar en la peor broma macabra. Desde hace algunos años, existe la tendencia en los sistemas educativos de todo el mundo de arrinconar las humanidades (Filosofía, Filología, Historia…) en favor de los estudios con una proyección mercantilista.

“Los ciudadanos serán máquinas utilitarias”, adivierte Nussbaum

El reciente Plan Bolonia o la reducción de la carga horaria de Filosofía en la Educación Secundaria son sólo dos ejemplos de un fenómeno que ha sido contestado con ruidosas protestas desde la comunidad académica. “Se están produciendo cambios drásticos en aquello que las sociedades democráticas enseñan a sus jóvenes. Sedientos de dinero, los estados nacionales y sus sistemas de educación están descartando sin advertirlo ciertas aptitudes que son necesarias para mantener viva la democracia”, escribe la filósofa estadounidense Martha C. Nussbaum en Sin fines de lucro. Por qué la democracia necesita de las humanidades, Ed. Katz.

Nussbaum, prestigiosa profesora en Harvard y una de las cien intelectuales más relevantes de 2010 según la revista Foreign Policy, ha escrito un libro en el que alerta del peligro de que aparezcan “generaciones enteras de máquinas utilitarias, en lugar de ciudadanos cabales capaces de pensar por sí mismos”.

CIUDADANO ROBOT
No pienso, no protesto

En el año 2001, la compañía de energía Enron entró en bancarrota después de que sus dueños protagonizaran uno de los fraudes empresariales más espectaculares de la historia. Muchos trabajadores sabían lo que estaba pasando, pero ninguno alzó la voz. “La autoridad y la presión de los pares hacían que la gente no protestara, incluso cuando las cosas se pusieron realmente feas. Necesitamos producir gente que se sienta impulsada a ser crítica, tanto para lograr un futuro saludable en la cultura de empresa como, por supuesto, para la política”, responde a Público Nussbaum.

El ciudadano adquiere las herramientas para desempeñar un trabajo, aprende conocimientos de aplicación inmediata y claramente dirigidos a promover el desarrollo económico, pero se deja a un lado la formación de su capacidad intelectual, de pensamiento crítico y de reflexión. “Se están cambiando las premisas de la educación: de un sistema donde se primaba la formación intelectual se está pasando a una enseñanza utilitaria. Estamos viviendo un proceso de conversión de las universidades en un modelo muy impreciso de escuelas laborales”, razona el decano de Filología de la UNED, Antonio Moreno.

CIUDADANO ÚTIL
Produzco, luego existo

Existe un abandono de aquellos conocimientos que no tengan una aplicación mercantil directa. Ahora prima la empleabilidad. No se forma a la persona de forma integral, sino que se persigue una educación que la convierta en sujeto de rendimiento inmediato en el ámbito económico. El ser humano como una pieza más del engranaje de un sistema productivo que requiere de ciudadanos fácilmente intercambiables que no se planteen otros posibles escenarios.

Para Ángeles J. Perona, profesora de Filosofía de la Complutense de Madrid, “esto conduce al adocenamiento del individuo, cierra su vida, su horizonte, e incluso limita mucho los criterios sobre su propia valía. Si haces algo que no tiene rendimiento mercantil, eres una persona excéntrica o un vago. Y hoy en día el criterio para juzgar es sólo ese”.

CIUDADANO NEOLIBERAL
El mundo, un mercado

“Se está cambiando el modelo educativo de forma opaca”, dice Antonio Moreno.

El arrinconamiento de las humanidades está directamente relacionado con una concepción neoliberal de la educación: se forma a los individuos en función de las necesidades económicas de un país. “Las universidades pierden una de sus funciones fundamentales, fomentar la conciencia crítica respecto al status quo. Se propicia la integración económica, pero vamos a crear ciudadanos que no cuestionan el modelo económico y social porque no tienen herramientas para hacerlo”, afirma la escritora Marta Sanz.

La universidad y la Educación Secundaria Obligatoria cada vez ofrecen programas más acordes con las necesidades de las empresas. Carlos Fernández Liria, profesor de Filosofía de la Complutense, lo ilustra con un ejemplo: “En una ocasión, un economista vino a dar una charla a la facultad para decir que las empresas necesitaban las humanidades, que los ejecutivos tuvieran cultura general, porque no podían ir a hacer una entrevista a Japón y no saber que hay que descalzarse para entrar en una casa. Eso van a ser las humanidades.

CIUDADANO INFANTIL
Me quejo, no actúo

Estas tendencias aparecen, precisamente, en lo que se ha llamado la sociedad del conocimiento, un mundo interconectado donde los individuos tienen acceso a un volumen de información inimaginable. Sin embargo, conocer no es sólo saber cifras y datos, sino analizar los contenidos que la persona recibe y devolver algo nuevo y distinto a la sociedad.
“Se está instalando el fenómeno del infantilismo, donde el individuo se cree que tiene acceso a todo, sin trabas, lo que es algo falaz. Cuando no lo consigue aparece el victimismo: la sensación de que se nos debe todo y nos quejamos de forma permanente. En lugar de asumir el papel de sujeto que actúa, somos pasivos, víctimas de un conjunto de factores que sencillamente nos impiden ser niños otra vez”, explica Antonio Moreno.

CIUDADANO INMEDIATO
Logros a golpe de ‘click’

Las nuevas consignas educativas también quieren controlar el tiempo. “Ahora nos piden cronogramas de los programas: el tema 1 en dos semanas, el tema 2 en una semana… Eso impide que yo pueda cambiar el ritmo de mis clases en función de las preguntas de mis alumnos. El tiempo se mecaniza, se instala una sensación de seguimiento de las personas con la excusa de que te preocupas, cuando en realidad lo que haces es ahogarles”, indica Ángeles J. Perona.

Se impone la idea de inmediatez, aumentada por las infinitas posibilidades que ofrece una tecnología cuyo poder no parece tener límites. Para Antonio Moreno, “el deslumbramiento de la tecnología, que aparentemente nos suministra un acceso a toda la información, crea una ficción de interpretación de la realidad y no contempla los intangibles del conocimiento. No son datos, son operaciones que tiene que realizar el sujeto. Y al sujeto hay que ilustrarlo, porque si lo toma de la red son opiniones prestadas, no un análisis propio”.

CIUDADANO AISLADO
El otro no existe

Martha Nussbaum cree que una educación errónea es una de las causas que conducen a sistemas como el totalitarismo. Considera vital que se instruya a las personas desde muy pequeñas en la comprensión y experiencia de los otros. “La incapacidad para entender a los otros como seres humanos plenos fue una parte prominente del nazismo. El psicólogo Robert Jay Lifton hablaba del fenómeno de la disociación: los alemanes de la época eran capaces de tratar con gran humanidad a su familia y a continuación tratar a los judíos como meros objetos”, explica Nussbaum.

“Esto conduce al adocenamiento del individuo”, según Ángeles J. Perona

Los problemas de la actualidad, descontextualizados, aislan al ciudadano, que sin los conocimientos de fondo que aportan las humanidades se vuelve más vulnerable. “Se cercena su curiosidad y se le priva de muchos placeres, como es el disfrute de la cultura. Esta educación tan enfocada a satisfacer las necesidades del mercado incluso atenta contra la posibilidad de ser felices y de ser buenos. Moralmente buenos. Ser mejores personas: más solidarios, más consecuentes, más generosos…”, sostiene Marta Sanz.

CIUDADANO INDEFENSO
Soy lo que quieren que sea

Las posibilidades para el individuo se reducen a una sola variable: el valor de su producción en el mercado. “Se nos impone una noción de producción muy mercantil, muy capitalista. ¿Porque qué se entiende por producción? Un libro de poesía es una producción, algo nuevo y valioso, pero claro, su rentabilidad económica no es tan valiosa”, explica Ángeles J. Perona.

Carlos Fernández Liria cree que “el totalitarismo neocon, que es el que ha impulsado este tipo de educación, va a imponer en la cabeza de la gente que nada que no tiene valor en el mercado tenga valor en sí mismo”. Las personas, por lo tanto, tendrán valor cuando el mercado lo decida.

Bolonia, una amenaza para las humanidades

Mercantilismo
Criterios de rentabilidad
El Plan Bolonia que se está implantando en las universidades de Europa “es perjudicial para las humanidades. Los debates para fijar qué grados se iban a aceptar se basaban en criterios mercantiles. Han estado a punto de desaparecer determinadas filologías por poca matrícula”, dice Ángeles J. Perona.

Competencias
Del ‘saber’ al ‘saber hacer’
Según el decano de Filología de la UNED, “se sustituye el aprendizaje de contenidos por las competencias, que es un saber hacer. Los contenidos los incorporas para desarrollar destrezas muy concretas en un ámbito muy determinado. Las ciencias puras tienen una situación muy difícil”.

Interés empresarial
Estudiar lo que produce
“Pervivirán las asignaturas que tengan interés empresarial. Se ve en el ámbito de los medicamentos: las investigaciones no van por la verdad ni el interés general de la humanidad, sino por lo que dicte el mercado”, asegura Carlos Fernández Liria.

La Luna:

Nacimiento:

Evolución:

Y, si no hubiera Luna ahora:

Fuente: Amazings

Veámoslo de otra forma: la siguiente es la ecuación que explica el Modelo Estándar de la Física actual. Fijémonos bien: la H que aparece constantemente es el bosón de Higgs:

Merece la pena echar un ojo al siguiente artículo de lainformacion.com: El bosón de Higgs explicado a mi abuela, del siempre bueno Antonio Martínez Ron.

En el siguiente gráfico se observa, además, la importancia que tiene su existencia para explicar el origen del universo:

El siguiente dibujo lo explica bien: los señores amarillos están entre bosones de Higgs; los identificamos como iguales porque están entre los azules, por ello decimos que tienen masa:

Tormentas solares y auroras:

Fuente: Amazings

Así es una explosión solar afectando a la Tierra

En esta animación de la NASA se muestra un ejemplo de erupciones solares y eyecciones de masa coronal (EMC), asociadas a nubes gigantes de plasma en el espacio. Se trata de las mayores explosiones en el sistema solar, y son causadas por la acumulación y la liberación repentina de tensión magnética en la atmósfera solar por encima de las gigantes manchas solares. Las EMC pueden causar tormentas magnéticas que afectan a los sistemas de comunicación, las redes eléctricas y a los astronautas en el espacio.

Algunas fotos, espectaculares:

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Y un vídeo majete:

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